ORACIÓN DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA

 

Oración confirmada por el Papa Inocencio X como venida de Dios. Devoción declarada buena y recomendada tanto por el Sacro Collegio de Propaganda Fidei como por el Papa XI.

 

ORACIÓN:

 

Oh, Jesús, ahora deseo rezar la oración del señor siete veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en Tu corazón. Tómala de mis labios hasta Tu Sagrado Corazón. Mejórala y complétala para que le brinde tanto honor y felicidad a la Trinidad en la tierra como Tú lo garantizaste con esta oración. Que esta se derrame sobre Tu santa humanidad para la glorificación de Tus dolorosas heridas y la preciosísima Sangre que Tú derramaste en ellas.

 

1-     LA CIRCUNCISIÓN:

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y el primer derrame de sangre como expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como protección contra el primer pecado mortal, especialmente entre mis parientes .Padrenuestro, Avemaría.

 

2-     LA AGONÍA DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y El Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de Jesús en el Huerto de los olivos y cada gota de su sudor de sangre como expiación de mis pecados del corazón y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el amor divino y fraterno. Padrenuestro, Avemaría

 

3- LA FLAGELACIÓN

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los muchos miles de heridas, los terribles dolores y la preciosísima sangre de la flagelación como expiación de mis pecados de la carne y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y la preservación de la inocencia, especialmente entre mis parientes. Padrenuestro, Avemaría

 

4-     LA CORONACIÓN DE ESPINAS

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la cabeza de Jesús luego de la coronación de espinas, como expiación de mis pecados del espíritu y de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el reino de Dios aquí en la tierra.

Padrenuestro, Avemaría

 

5-     CARGANDO LA CRUZ

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, especialmente la santa herida en su hombro y su preciosísima sangre como expiación de mi negación de la cruz y de toda la humanidad, todas mis protestas contra tus planes divinos, y todos los demás pecados de palabra, como protección contra tales pecados y para un verdadero amor a la cruz. Padrenuestro, Avemaría

 

6-     LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS

 

Padre Eterno, por medio de las manos Inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco a tu Hijo en la cruz, cuando lo clavaron y lo levantaron, las heridas en sus manos y pies y los tres hilos de la preciosísima sangre que derramó allí por nosotros, las extremas torturas del cuerpo y del alma, su muerte preciosa y su renovación no sangrienta en todas las Santas Misas de la tierra, como expiación de todas las heridas contra los votos y normas dentro de la órdenes, como reparación de mis pecados, los de toda la Santa Iglesia y los de todo el mundo, por los enfermos y moribundos, por todos los sacerdotes y laicos, por las intenciones del Santo Padre, para que todos tengamos santas intenciones, por la restauración de las familias cristianas, para el fortalecimiento de la Fe, por nuestro país y por la unión de todas las naciones en Cristo y su Iglesia, así como también por la diáspora. Padrenuestro, Avemaría

 

7-     LA LLAGA DEL COSTADO DE JESÚS

 

Padre Eterno, acepta como dignas, por las necesidades de la santa Iglesia y como expiación de los pecados de toda la humanidad, la preciosísima sangre y el agua que manó de la herida del Sagrado Corazón de Jesús. Sé misericordioso para con nosotros, Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón: lávame de todas mis culpas de pecado y las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo, ¡lávame totalmente de las penitencias del pecado y extingue las llamas del Purgatorio para mí y para todas las almas del Purgatorio! Amén.

Padrenuestro, Avemaría

 

 

Oración a la Virgen María Desatanudos (1 vez por día)

 

Santa María , llena de la Presencia de Dios, durante los días de tu vida

 

aceptaste con toda humildad la Voluntad del Padre y el Maligno nunca fue

 

capaz de enredarte con sus confusiones. Ya junto a tu Hijo intercediste por

 

nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia nos diste ejemplo de

 

cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte  para siempre

 

como Madre nuestra pones en orden y haces más claros los lazos que nos

 

unen a Dios. Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Tú que con

 

corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te

 

pedimos que recibas en tus manos a .......(pensá en tu nombre) y que lo

 

libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga quien es nuestro

 

enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión con tu ejemplo, líbranos de todo

 

mal, Señora Nuestra y , desata los nudos que impiden que nos unamos a

 

Dios, para que libres de toda confusión y error, lo hallemos en todas las

 

cosas, tengamos puestos en él nuestros corazones y podamos servirle

 

siempre en nuestros hermanos, Amén.